Invierta en Cada Niño: Asegure el Futuro
Prioridades inmediatas para Todos los Niños
Prioridad: Ponerle fin a la pobreza de los niños.
Qué importa: Aparte del ingreso familiar, los niños pobres se quedan atrás con respecto a sus coetáneos en otras esferas. Sufren de peor salud, desarrollo físico e intelectual rezagado y peor rendimiento en la escuela. Enfrentan desafíos cumulativos e interactivos, ensombreciendo su vida para siempre. Cada año que se mantienen en la pobreza significa una pérdida para el país de medio millón de millones de dólares a causa de menos productividad, mala salud y más crimen.
Qué hacer: Tenemos que acabar con la pobreza invirtiendo en la educación de alta calidad para cada niño, salarios de subsistencia para familias, ingresos suplementarios tales como el Earned Income Credit (Crédito por Ingreso del Trabajo) y Child Tax Credit (Crédito Tributario por Hijo/a), adiestramiento y creación de empleos y servicios de asistencia tales como el cuidado infantil y el seguro médico.
Prioridad: Asegurarles a todo niño y mujer embarazada acceso a cobertura y servicios médicos a costo razonable, sin trabas y completos para el cuidado de su salud general y mental.
Qué importa: La gente sin seguro médico son menos saludables y mueren más pronto. Los Estados Unidos es el país más rico del mundo, sin embargo el estado de salud de nuestros adolescentes según ciertos criterios está entre los peores del mundo industrializado.
Qué hacer: Tenemos que asegurar que todo niño y mujer embarazada tenga a su alcance cobertura y servicios médicos para el cuidado de la salud general y mental accesibles, sin trabas y completos.
Prioridad: Proveerle a todo el mundo programas de calidad para el desarrollo de niños preescolares.
Qué importa: Se han hecho estudios que comprueban que los niños inscritos en programas educativos preescolares de alta calidad luego tienen mayor probabilidad de completar niveles superiores de educación, ganar más dinero, gozar de mejor salud y relaciones más estables y tener menos probabilidad de cometer un crimen o ir a la cárcel.
Qué hacer: Tenemos que hacer accesible los programas para el desarrollo de niños preescolares a cada niño y niña, asegurando que sean de costo razonable, de alta calidad y disponibles.
Prioridad: Asegurar que todo niño pueda leer a su nivel escolar para el cuarto grado y garantizarle una educación de calidad hasta graduarse de la escuela secundaria.
Qué importa: La más eficaz estrategia preventiva contra la pobreza del adulto es obtener el diploma de la escuela secundaria. Sin embargo, entre las 30 economías de mercado industrializadas, los Estados Unidos ocupa el escalón 24 del índice de graduación de la escuela secundaria.
Qué hacer: Para ayudarle a cada niño o niña lograr su pleno potencial y tener éxito en el trabajo y en la vida, tenemos que asegurar que nuestras escuelas tengan los recursos necesarios para ofrecerle una educación de alta calidad.
Prioridad: Proteger a los niños del maltrato y el abandono y colocarlos con familias afectuosas permanentes.
Qué importa: Se calcula el costo anual directo e indirecto del abuso de niños en casi 104 mil millones de dólares. Los niños que se desvinculan permanentemente de la familia o del amparo de un adulto no tienen a quien recurrir para el apoyo social, emocional o económico y enfrentan muchos obstáculos al tratar de hacerse adultos autosuficientes.
Qué hacer: Tenemos que ampliar los servicios de prevención y tratamiento especializado para los niños y sus padres, colocar los niños con familias afectuosas permanentes, mejorar la calidad del personal del sistema de asistencia social a los niños y hacerlos más responsables por los resultados en la vida de los niños.
Prioridad: Ponerle fin a la penalización de los niños a edades cada vez más tempranas e invertir en la prevención e intervención a tiempo.
Qué importa: Los estados gastan tres veces más dinero por recluso que por estudiante en las escuelas públicas. A menos que dirijamos nuestros esfuerzos a la intervención temprana y la prevención y no hacia el castigo, estamos negándoles cada año el porvenir a miles de jóvenes y negándole a nuestro país vitales recursos humanos.
Qué hacer: Tenemos que reducir la detención y el encarcelamiento invirtiendo más en estrategias de prevención y la intervención a tiempo, tales como hacer disponibles programas de calidad para el desarrollo de niños preescolares, servicios educativos y cuidado de la salud general y mental que los niños necesitan para crecer sanos y saludables.


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