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Marian Wright Edelman's La Columna Child Watch®: "Una celebración apropiada del Día Nacional del Niño"

Release Date: June 8, 2007

En su proclamación en el Día Nacional del Niño el pasado 31 de mayo, el Presidente Bush se comprometió a proveer a los niños de “el cuidado, la protección y la educación que merecen.” Además hizo un llamado a “los ciudadanos a que celebren el Día Nacional del Niño con ceremonias y actividades apropiadas.” En los últimos seis años y medio, he escuchado al Presidente pronunciar hermosas declaraciones semejantes sobre su compromiso con los niños. Sin embargo, me crié en un ambiente en que mis padres y la comunidad que igualmente asumía responsabilidad por los niños hacía una distinción entre lo que se dice y lo que se hace. El Presidente ha dicho mucho sobre los niños, pero su historial ofrece muy poco que celebrar al dejar atrás en su política y presupuestos a millones de niños.

Bajo la presidencia del Sr. Bush, nuestros niños han perdido terreno. Los Estados Unidos se ha quedado atrás con respecto a la mayoría de las democracias industrializadas del mundo en cuanto a la mortalidad infantil y la provisión de seguro médico a todos los niños. Nueve millones de niños en este país carecen de seguro médico; 3.4 millones de ellos son latinos. En el Fondo para la Defensa de los Niños exhortamos al Presidente a que apoye las estipulaciones del All Healthy Children Act (Senado 1564/Cámara de Representantes 1688) que garantizaría el cuidado médico para todos los niños y mujeres embarazadas.

La administración de Bush debe emplear sus enormes recursos para detener la marcha de decenas de miles de adolescentes empobrecidos por Dela Cuna a la Cárcel de este país que prolíficamente conduce a las cárceles a niños y jóvenes indigentes afro americanos e hispanos. Debe asegurar la participación en los programas de Head Start y Early Head Start de todos los niños que cumplan con los requisitos para que así tengan la oportunidad de prepararse para la escuela. Además tiene el poder para ordenarle al Departamento de la Justicia a que elimine las desigualdades raciales en la administración de la justicia juvenil.

Cuando asumió el poder, el Sr. Bush se declaró “un conservador con compasión”. El pueblo norteamericano todavía espera por claras manifestaciones de está compasión. Somos testigos de un Presidente que se presenta ante un trasfondo de soldados e infantes de marina uniformados, oficiales de la policía y públicos escogidos de antemano por su lealtad a él para así eliminar el riesgo de que se le cuestione la política. Estas piezas de decorado cuidadosamente manipuladas bien representan a un Presidente apartado de algunos de los problemas sociales más urgentes de nuestro país tales como el de los millones de niños obligados a vivir sin cuidado de salud física y mental, alimentación nutritiva, educación de alta calidad y vivienda adecuada. Parece no estar consciente de los niños pobres que crecen en circunstancias desiguales con mínimas oportunidades para desarrollarse y prosperar. No cabe la menor duda que con un presupuesto federal de 2.9 trillones (2.900.000.000.000) de dólares el Presidente puede encontrar los medios para librar los niños del terror de la pobreza, la enfermedad, el hambre y el desamparo y asegurar el porvenir de los Estados Unidos. Cada dólar invertido en los niños se multiplica con creces con el desarrollo de adultos productivos que contribuyen de su parte y crían hijos y desarrollan comunidades más fortalecidas. Si el Presidente predicara con el ejemplo y proveyera algún liderazgo en este sentido a nivel nacional, tendríamos más que celebrar el próximo Día Nacional del Niño.