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Marian Wright Edelman's La Columna Child Watch®: "Las injustas disparidades en la salud de los niños: otra razón por la cual reformar el sistema"

Release Date: July 31, 2009

En el reciente debate sobre quién merece acceso a cuidado médico en nuestro próspero país, a menudo se olvida el hecho de que la salud es un campo más en que siempre se han dejado atrás a los niños afro americanos y otros de las comunidades de color. De los nueve millones de niños sin seguro médico en Estados Unidos, los de comunidades minoritarias se quedan sin cobertura, o con sólo insuficiente cobertura, a un ritmo mucho mayor que los niños blancos. Uno de cada 13 niños blancos carece de seguro médico comparado con uno de cada cinco niños hispanos, uno de cada cinco niños indígenas, uno de cada ocho niños negros y uno de cada nueve niños asiáticos o isleños del Pacífico. La cobertura médica de todo niño es un paso necesario hacia la eliminación de las disparidades en la salud y la garantía de accesibilidad a su cuidado médico. Ha llegado el momento de tomar el paso mediante una verdadera reforma en el sistema de salud para niños.

Al crecer, los niños negros e hispanos tienen menos acceso al cuidado médico habitual. En comparación con un niño blanco, el niño latino tiene dos veces y media más posibilidades de no haber visto un médico en más de dos años, más del doble de las posibilidades de tener una condición médica que no se ha atendido e igual probabilidad de no tener a dónde ir para recibir atención médica. No es sorprendente entonces que los niños negros e hispanos sufran de mayores índices de enfermedades infantiles que los niños blancos. De cada cuatro niños afro americanos y cada cinco niños hispanos de dos años de edad, uno no ha recibido todas las vacunas necesarias. Es así a pesar de que se sabe que de cada dólar invertido en la vacunación de los niños contra el sarampión, las paperas y la rubéola se ahorran 16 centavos en el futuro.

La accesibilidad al cuidado médico no solamente mantiene a nuestros niños saludables. Su falta puede conllevar considerables disparidades según el color o el ingreso de uno, que a su vez pueden dar lugar a destinos disímiles para los niños desde muy pequeños. El porcentaje de todos los niños en Estados Unidos que están sólo regular o mal de salud es bajo. Sin embargo, comparado con un niño blanco, un niño afro americano o hispano tiene cuatro veces más posibilidades de encontrarse entre ellos. Atrasos en su desarrollo físico y mental debido a la mala salud hacen que un niño esté menos preparado para aprender en la escuela, afectando a niños minoritarios y a su capacidad de realizar todo su potencial de forma desmedida y negándole al país la oportunidad de tener una fuerza laboral lo más saludable y productiva posible. Dado la economía global emergente, es imprescindible para el futuro económico de nuestra nación y su lugar en el mundo que hagamos todo lo posible para asegurarles a nuestros niños la mejor educación. La forma más básica de lograrlo es manteniéndolos en la escuela y manteniéndolos saludables como para que puedan concentrarse en ella. Sin embargo, estamos perdiendo para millones de niños esta sencilla oportunidad.

Las cosas no tienen que ser así. Todos tenemos el deber de hacérselo saber a nuestros congresistas sin demora. Mientras todo niño en Estados Unidos no tenga acceso a cobertura médica, aquéllos de las comunidades minoritarias seguirán sin seguro médico, o con insuficiente cobertura, a un ritmo mayor que los niños de familias de más ingreso y familias blancas. Hay que reformar el sistema para que el cuidado médico sea más accesible y equitativo para los niños de las comunidades de color. Hágales saber a sus miembros del Congreso que tienen que aprobar leyes que garanticen cobertura médica a bajo costo, que cubra toda atención médica y que permita inscribir de forma sencilla y equitativa a todos los niños en los Estados Unidos.