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Marian Wright Edelman's La Columna Child Watch®: "Katrina—dos años en la vida de un niño"

Release Date: August 24, 2007

Hace dos años, el 29 de agosto, el huracán Katrina batió la costa del Golfo de Luisiana y Mississippi, desplazando a cientos de miles de personas. Las comunidades económicamente deprimidas antes del huracán sufrieron el mayor daño. Es una vergüenza para el país que muchos niños todavía sufren el trauma de la horrenda experiencia de sobrevivir en las secuelas de la tormenta. Katrina's Children—Still Waiting, una versión actualizada del informe del Fondo para la Defensa de los Niños del 2006, Katrina's Children—A Call to Conscience, preparado en marzo del 2007, concluyó que unos 100.000 niños aún no viven en sus hogares de antes de que azotó el huracán. La disponibilidad de cuidado médico y emocional para los niños que actualmente residen en las zonas de Nueva Orleáns más afectadas por las inundaciones permanece extremadamente limitado, y sus escuelas carecen de suficiente personal, equipo y materiales. La historia de Nueva Orleáns ejemplifica las extensas necesidades sin cumplirse en gran parte de la región.

Después del huracán, el 15 de septiembre del 2005, el Presidente George W. Bush se dirigió a la nación desde la plaza Jackson de Nueva Orleáns. Se comprometió a ayudar “a los ciudadanos del Golfo a reponerse del desastre, retomar sus vidas y reconstruir sus comunidades.”

Hay muy poca semejanza entre la promesa del Presidente y las medidas tomadas en los últimos dos años. Padres y niños deprimidos, y hasta suicidas, aún permanecen apiñados en estrechas, endebles e inseguras casas rodantes en campamentos aislados. Falta mucho para reparar de una vez la infraestructura del sistema educativo en que muchos niños de edad escolar todavía siguen sin poder asistir a la escuela. En diciembre del 2006, sólo 55 escuelas públicas estaban abiertas en Nueva Orleáns, un 43 por ciento de la cifra antes de Katrina. Mientras que el gobierno no cumple con sus promesas, un sinnúmero de niños se van quedando cada día más atrás.

Hace dos años, el Presidente se comprometió a ocuparse de la crisis de salud pública en el Golfo al decir, “Para aliviar la carga en el sistema de cuidado de salud de la región, vamos a mandar más médicos y enfermeras a esas áreas.” Esto nunca se cumplió. Antes del huracán, había 3.200 doctores en la parroquia Orleáns y las parroquias circundantes. Nuestro informe actualizado encontró sólo unos 1.200 médicos presentes hoy día.

Cualquier período de dos años puede parecer una eternidad para un niño o una niña y puede afectar su desarrollo por toda la vida. El incumplimiento y el abandono de los niños de Katrina en los últimos dos años es una barbaridad. Qué vergüenza para el Presidente el no cumplir con sus promesas de reconstruir las comunidades destrozadas por el huracán Katrina. Y qué vergüenza para nuestra comunidad si no seguimos levantando la voz hasta que cumpla con sus promesas quebrantadas.